INSCRIPCIONES ABIERTAS
Somos un Instituto Católico de Teología, que guiados por el Espíritu Santo, otorga la enseñanza y el conocimiento de la Palabra de Dios, a través del estudio teológico de la Sagrada Escritura, reflejada en el Antiguo y Nuevo Testamento.
Enseñar la Palabra de Dios, mediante el estudio teológico de la Sagrada Escritura, reflejada en el Antiguo y Nuevo Testamento, descubriendo la dimensión y la belleza del Evangelio de Jesucristo nuestro Señor y el amor de Dios.
Guiados por el Don del Espíritu Santo, otorgar al alumnado la enseñanza y el conocimiento teológico de la Palabra Dios, reflejada en la Sagrada Escritura, procurando siempre la gloria de Dios.
Plasmar en el alumnado la Palabra de Dios, para una vida nueva en el Evangelio y reconozcan la imagen misericordiosa del amor de Dios y de su Hijo Jesucristo nuestro Señor, permitiéndoles con la asistencia del Espíritu Santo, ser fiel servidor de su Palabra, evangelizando, porque el apostolado es la máxima expresión de la caridad.
En septiembre de 1974, en nuestra Arquidiócesis de Puebla, siguiendo los indicativos conciliares y pensando en la formación de los fieles laicos, sobre todo los miembros de los distintos grupos apostólicos, el entonces Arzobispo Doctor Don Octaviano Márquez y Toriz, creó con la ayuda de sus obispos auxiliares, Rosendo Huesca y Pacheco y Ricardo Guizar Díaz, la Escuela Diocesana de Teología para Laicos.
Se estructuró siguiendo el método expositivo de clases, dentro de un programa paralelo al del Seminario Conciliar, aunque más reducido en el número de materias. Desde entonces los maestros fueron y siguen siendo fundamentalmente los mismos de las diversas áreas académicas de la institución Palafoxiana. Durante cuatro años y medio, y siguiendo el ritmo del curso escolar, se imparten las cátedras que el plan educativo requiere. Su sede ha sido hasta nuestros días la Casa dela Cristiandad.
Inspirados en los documentos pontificios y siguiendo sus directrices, así como tratando de responder a los planteamientos cotidianos de nuestra iglesia, buscamos anunciar el Evangelio de Jesucristo a través de una catequesis programada, que inspirada en el catecumenado de las comunidades primitivas, ayude a nuestros alumnos a ir creciendo y revalorando su bautismo, preparándoles para refrendar en forma adulta y consciente su compromiso con la Santísima Trinidad.
Tanto los cursos de la escuela de Teología para Laicos, como los del Instituto Católico de Teología Camino, Verdad y la Vida , del primer semestre, inician en septiembre y terminan en la ultima semana de enero, así como los del segundo siguen con febrero y terminan a mediados de julio. Lo ideal seria que nuestros grupos de trabajo fueran de diez personas para poder intercambiar mejor las ideas, valorando más al alumno y sus aportaciones.
También nuestro instituto cuenta desde su nacimiento con un equipo de laicos encargados de promover la Espiritualidad en nuestros alumnos. El estudio de las diversas áreas de la Teología nos va acercando a la mente y al corazón de Dios, a su forma de pensar y de amar, pero debemos dar más pasos para que todo nuestro ser profundamente trinitario desde su bautismo, viva ese trascendente compromiso todos los días de su vida.
Los días sábados a las 12.00 hrs. Nos reunimos en nuestra capilla para celebrar esa misma fe que ha ido creciendo gracias al estudio de la Palabra. El estudio pues y la celebración se retroalimentan recíprocamente, ya que ambos momentos forman parte del mismo proceso de maduración espiritual. Los miembros de cada curso repartidos en los sábados del mes, animan y ayudan a la celebración Eucarística.
La formación inicial de nuestro alumnado comprende, como hemos dicho, dos áreas de materias que se presentan durante durante los cuatro primeros años. Unas son bíblicas, teológicas y morales, las otras pedagógicas. Con este bagaje doctrinal y todos los elementos de la formación espiritual ya enunciados, pretendemos crear pastores, que a la manera de Cristo vayan también por el mundo a anunciar el Evangelio, especialmente a los más pobres.
Desde 1994, se han venido estableciendo diversos servicios sostenidos precisamente por la generosidad apostólica de nuestro instituto de Teología “Camino, Verdad y Vida” a los alumnos les pedimos que para que se involucren de lleno a nuestros trabajos, hayan terminado el cuarto año de su evangelización y hayan ya renovado solemnemente su bautismo.
Nuestro instituto se compone fundamentalmente de adultos en quienes ya suponemos muy avanzado este proceso de valoración interna y muchas metas alcanzadas, sin embargo, nos esforzamos todos los fundadores por proporcionar a nuestros grupos de trabajo un clima de hermandad.
En este terreno de las virtudes humanas hay mucho que hacer, la diversidad de procedencias familiares hacen un conglomerado colorístico de diversas costumbres y actitudes. Esperamos que el Evangelio vaya poco a poco esmerilando asperezas y suavizando los espíritus, la urbanidad y las buenas maneras son la versión encarnada de la vivencia diaria de la Caridad, la cual comprende, asume, perdona y ama, como máximo esplendor de nuestra vida de fe. El saneamiento de nuestras relaciones y el uso adecuado de objetos y espacios comunes, forman parte de esta gran virtud.
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| LUNES | LUNES | MARTES | MIERCOLES | JUEVES | VIERNES | SABADO |
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| 1° A REVELACIÓN Y FE 10:00 AM - 12:00 PM ... |
4° A ELEMENTOS GRALES LITURGIA 10:30 AM - 12:30 PM ... |
1° B REVELACIÓN Y FE 10:00 AM - 12:00 PM ... |
6° B LA VIDA EN CRISTO 10:00 AM - 12:00 PM ... |
1° G REVELACIÓN Y FE 10:30 AM - 12:30 PM ... EN LÍNEA |
1° H REVELACIÓN Y FE 10:00 AM - 12:00 PM ... EN LÍNEA |
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| 2° A BIBLIA Y JESUCRISTO 10:00 AM - 12:00 PM ... |
5° A EUCARISTÍA 10:30 AM - 12:30 PM ... |
3° B IGLESIA Y SACRAMENTOS 10:00 AM - 12:00 PM ... |
3° C IGLESIA Y SACRAMENTOS 10:00 AM - 12:00 PM ... |
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| 2° B BIBLIA Y JESUCRISTO 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
4° B ELEMENTOS GRALES LITURGIA 05:00 PM - 07:00 PM ... |
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| 3° A IGLESIA Y SACRAMENTOS 05:00 PM - 07:00 PM ... |
6° E LA VIDA EN CRISTO 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
3° E IGLESIA Y SACRAMENTOS 05:00 PM - 07:00 PM ... EN LÍNEA |
1° C REVELACIÓN Y FE 05:00 PM - 07:00 PM ... |
2° C BIBLIA Y JESUCRISTO 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
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| 7° E SAN PABLO 08:00 PM - 10 :00 PM ... EN LÍNEA |
6° A LA VIDA EN CRISTO 05:00 PM - 07:00 PM ... |
8° E PEDAGOGÍA CATEQUÍSTICA 06:00 PM - 08:00 PM ... EN LÍNEA |
1° E REVELACIÓN Y FE 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
1° D REVELACIÓN Y FE 05:00 PM - 07:00 PM ... |
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| 5° E EUCARISTÍA 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
9° E INICIACIÓN ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
3° F IGLESIA Y SACRAMENTOS 08:00 PM - 09:30 PM ... EN LÍNEA |
4° E ELEMENTOS GRALES LITURGIA 08:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
1° F REVELACIÓN Y FE 08:00 PM - 09:30 PM ... EN LÍNEA |
9° E INICIACIÓN ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA 09:00 PM - 10:00 PM ... EN LÍNEA |
Jesús compareció ante el procurador, y el procurador le preguntó: «¿Eres tú el Rey de los judíos?» Respondió Jesús: «Sí, tú lo dices.»
Y, mientras los sumos sacerdotes y los ancianos le acusaban, no respondió nada.
Entonces le dice Pilato: «¿No oyes de cuántas cosas te acusan?»
Pero él a nada respondió, de suerte que el procurador estaba muy sorprendido.
Cada Fiesta, el procurador solía conceder al pueblo la libertad de un preso, el que quisieran.
Tenían a la sazón un preso famoso, llamado Barrabás.
Y cuando ellos estaban reunidos, les dijo Pilato: «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, el llamado Cristo?», pues sabía que le habían entregado por envidia
Mientras él estaba sentado en el tribunal, le mandó a decir su mujer: «No te metas con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por su causa.»
Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.
Y cuando el procurador les dijo: «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?», respondieron: «¡A Barrabás!» Díceles Pilato: «Y ¿qué voy a hacer con Jesús, el llamado Cristo?» Y todos a una: «¡Sea crucificado!» - «Pero ¿qué mal ha hecho?», preguntó Pilato. Mas ellos seguían gritando con más fuerza: «¡Sea crucificado!»
Entonces Pilato, viendo que nada adelantaba, sino que más bien se promovía tumulto, tomó agua y se lavó las manos delante de la gente diciendo: «Inocente soy de la sangre de este justo. Vosotros veréis.»
Y todo el pueblo respondió: «¡Su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»
Entonces, les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarle, se lo entregó para que fuera crucificado.
Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la cohorte.
Le desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y, trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!»; y después de escupirle, cogieron la caña y le golpeaban en la cabeza.
Cuando se hubieron burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron a crucificarle.
Al salir, encontraron a un hombre de Cirene llamado Simón, y le obligaron a llevar su cruz.
Llegados a un lugar llamado Gólgota, esto es, «Calvario», le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero él, después de probarlo, no quiso beberlo.
Una vez que le crucificaron, se repartieron sus vestidos, echando a suertes.
Y se quedaron sentados allí para custodiarle.
Sobre su cabeza pusieron, por escrito, la causa de su condena: «Este es Jesús, el Rey de los judíos.»
Y al mismo tiempo que a él crucifican a dos salteadores, uno a la derecha y otro a la izquierda.
Los que pasaban por allí le insultaban, meneando la cabeza y diciendo: «Tú que destruyes el Santuario y en tres días lo levantas, ¡sálvate a ti mismo, si eres Hijo de Dios, y baja de la cruz!»
Igualmente los sumos sacerdotes junto con los escribas y los ancianos se burlaban de él diciendo: «A otros salvó y a sí mismo no puede salvarse. Rey de Israel es: que baje ahora de la cruz, y creeremos en él.
Ha puesto su confianza en Dios; que le salve ahora, si es que de verdad le quiere; ya que dijo: "Soy Hijo de Dios."»
De la misma manera le injuriaban también los salteadores crucificados con él.
Desde la hora sexta hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta la hora nona.
Y alrededor de la hora nona clamó Jesús con fuerte voz: «¡Elí, Elí! ¿lemá sabactaní?», esto es: «¡Dios mío, Dios mío! ¿por qué me has abandonado?»
Al oírlo algunos de los que estaban allí decían: «A Elías llama éste.»
Y enseguida uno de ellos fue corriendo a tomar una esponja, la empapó en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofrecía de beber.
Pero los otros dijeron: «Deja, vamos a ver si viene Elías a salvarle.»
Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.
En esto, el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo; tembló la tierra y las rocas se hendieron.
Se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos difuntos resucitaron.
Y, saliendo de los sepulcros después de la resurrección de él, entraron en la Ciudad Santa y se aparecieron a muchos.
Por su parte, el centurión y los que con él estaban guardando a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba, se llenaron de miedo y dijeron: «Verdaderamente éste era Hijo de Dios.»
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Entonces uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes,y les dijo: «¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas de plata.
Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.
El primer día de los Azimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los preparativos para comer el cordero de Pascua?»
El les dijo: «Id a la ciudad, a casa de fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos."»
Los discípulos hicieron lo que Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
Al atardecer, se puso a la mesa con los Doce.
Y mientras comían, dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros me entregará.»
Muy entristecidos, se pusieron a decirle uno por uno: «¿Acaso soy yo, Señor?»
El respondió: «El que ha mojado conmigo la mano en el plato, ése me entregará.
El Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le valdría a ese hombre no haber nacido!»
Entonces preguntó Judas, el que iba a entregarle: «¿Soy yo acaso, Rabbí?» Dícele: «Sí, tú lo has dicho.»
Mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: «Tomad, comed, éste es mi cuerpo.»
Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: «Bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.
Y os digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con vosotros, nuevo, en el Reino de mi Padre.»
Y cantados los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.
¿Qué os parece? » Respondieron ellos diciendo: «Es reo de muerte.»
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En aquel tiempo, se encontraba enfermo Lázaro, en Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. María era la que una vez ungió al Señor con perfume y le enjugó los pies con su cabellera. El enfermo era su hermano Lázaro. Por eso] las dos hermanas le mandaron decir a Jesús: “Señor, el amigo a quien tanto quieres está enfermo”.
Al oír esto, Jesús dijo: “Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella”.
Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Sin embargo, cuando se enteró de que Lázaro estaba enfermo, se detuvo dos días más en el lugar en que se hallaba. Después dijo a sus discípulos: “Vayamos otra vez a Judea”. [Los discípulos le dijeron: “Maestro, hace poco que los judíos querían apedrearte, ¿y tú vas a volver allá?” Jesús les contestó: “¿Acaso no tiene doce horas el día? El que camina de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; en cambio, el que camina de noche tropieza, porque le falta la luz”.
Dijo esto y luego añadió: « “Lázaro, nuestro amigo, se ha dormido; pero yo voy ahora a despertarlo” ». Entonces le dijeron sus discípulos: “Señor, si duerme, es que va a sanar”. Jesús hablaba de la muerte, pero ellos creyeron que hablaba del sueño natural. Entonces Jesús les dijo abiertamente: “Lázaro ha muerto, y me alegro por ustedes de no haber estado ahí, para que crean. Ahora, vamos allá”. Entonces Tomás, por sobrenombre el Gemelo, dijo a los demás discípulos: “Vayamos también nosotros, para morir con él”.
Cuando llegó Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”.
Jesús le dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la resurrección del último día”. Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?” Ella le contestó: “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo”.
Después de decir estas palabras, fue a buscar a su hermana María y le dijo en voz baja: “Ya vino el Maestro y te llama”. Al oír esto, María se levantó en el acto y salió hacia donde estaba Jesús, porque él no había llegado aún al pueblo, sino que estaba en el lugar donde Marta lo había encontrado. Los judíos que estaban con María en la casa, consolándola, viendo que ella se levantaba y salía de prisa, pensaron que iba al sepulcro para llorar ahí y la siguieron. Cuando llegó María adonde estaba Jesús, al verlo, se echó a sus pies y le dijo: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano”. Jesús, [al verla llorar y al ver llorar a los judíos que la acompañaban, se conmovió hasta lo más hondo y preguntó: “¿Dónde lo han puesto?” Le contestaron: “Ven, Señor, y lo verás”. Jesús se puso a llorar y los judíos comentaban: “De veras ¡cuánto lo amaba!” Algunos decían: “¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego de nacimiento, hacer que Lázaro no muriera?”.
Jesús, profundamente conmovido todavía, se detuvo ante el sepulcro, que era una cueva, sellada con una losa. Entonces dijo Jesús: “Quiten la losa”. Pero Marta, la hermana del que había muerto, le replicó: “Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días”. Le dijo Jesús: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Entonces quitaron la piedra.
Jesús levantó los ojos a lo alto y dijo: “Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo ya sabía que tú siempre me escuchas; pero lo he dicho a causa de esta muchedumbre que me rodea, para que crean que tú me has enviado”. Luego gritó con voz potente: “¡Lázaro, sal de ahí!” Y salió el muerto, atados con vendas las manos y los pies, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: “Desátenlo, para que pueda andar”.
Muchos de los judíos que habían ido a casa de Marta y María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En aquel tiempo, Jesús vio al pasar a un ciego de nacimiento, [y sus discípulos le preguntaron: “Maestro, ¿quién pecó para que éste naciera ciego, él o sus padres?” Jesús respondió: “Ni él pecó, ni tampoco sus padres. Nació así para que en él se manifestaran las obras de Dios. Es necesario que yo haga las obras del que me envió, mientras es de día, porque luego llega la noche y ya nadie puede trabajar. Mientras esté en el mundo, yo soy la luz del mundo”.
Dicho esto,] escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: “Ve a lavarte en la piscina de Siloé” (que significa ‘Enviado’). Él fue, se lavó y volvió con vista.
Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, preguntaban: “¿No es éste el que se sentaba a pedir limosna?” Unos decían: “Es el mismo”. Otros: “No es él, sino que se le parece”. Pero él decía: “Yo soy”. [Y le preguntaban: “Entonces, ¿cómo se te abrieron los ojos?” Él les respondió: “El hombre que se llama Jesús hizo lodo, me lo puso en los ojos y me dijo: ‘Ve a Siloé y lávate’. Entonces fui, me lavé y comencé a ver”. Le preguntaron: “¿En dónde está él?” Les contestó: “No lo sé”.
Llevaron entonces ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaron cómo había adquirido la vista. Él les contestó: “Me puso lodo en los ojos, me lavé y veo”. Algunos de los fariseos comentaban: “Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado”. Otros replicaban: “¿Cómo puede un pecador hacer semejantes prodigios?” Y había división entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: “Y tú, ¿qué piensas del que te abrió los ojos?” Él les contestó: “Que es un profeta”.
Pero los judíos no creyeron que aquel hombre, que había sido ciego, hubiera recobrado la vista. Llamaron, pues, a sus padres y les preguntaron: “¿Es éste su hijo, del que ustedes dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?” Sus padres contestaron: “Sabemos que éste es nuestro hijo y que nació ciego. Cómo es que ahora ve o quién le haya dado la vista, no lo sabemos. Pregúntenselo a él; ya tiene edad suficiente y responderá por sí mismo”. Los padres del que había sido ciego dijeron esto por miedo a los judíos, porque éstos ya habían convenido en expulsar de la sinagoga a quien reconociera a Jesús como el Mesías. Por eso sus padres dijeron: ‘Ya tiene edad; pregúntenle a él’.
Llamaron de nuevo al que había sido ciego y le dijeron: “Da gloria a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es pecador”. Contestó él: “Si es pecador, yo no lo sé; sólo sé que yo era ciego y ahora veo”. Le preguntaron otra vez: “¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?” Les contestó: “Ya se lo dije a ustedes y no me han dado crédito. ¿Para qué quieren oírlo otra vez? ¿Acaso también ustedes quieren hacerse discípulos suyos?” Entonces ellos lo llenaron de insultos y le dijeron: “Discípulo de ése lo serás tú. Nosotros somos discípulos de Moisés. Nosotros sabemos que a Moisés le habló Dios. Pero ése, no sabemos de dónde viene”.
Replicó aquel hombre: “Es curioso que ustedes no sepan de dónde viene y, sin embargo, me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero al que lo teme y hace su voluntad, a ése sí lo escucha. Jamás se había oído decir que alguien abriera los ojos a un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de Dios, no tendría ningún poder”.] Le replicaron: “Tú eres puro pecado desde que naciste, ¿cómo pretendes darnos lecciones?” Y lo echaron fuera. Supo Jesús que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: « “¿Crees tú en el Hijo del hombre?” » Él contestó: “¿Y quién es, Señor, para que yo crea en él?” Jesús le dijo: “Ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es”. Él dijo: “Creo, Señor”. Y postrándose, lo adoró.
Entonces le dijo Jesús: “Yo he venido a este mundo para que se definan los campos: para que los ciegos vean, y los que ven queden ciegos”. Al oír esto, algunos fariseos que estaban con él le preguntaron: “¿Entonces, también nosotros estamos ciegos?” Jesús les contestó: “Si estuvieran ciegos, no tendrían pecado; pero como dicen que ven, siguen en su pecado”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y « Jesús le dijo: “Dame de beber” ». (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). La samaritana le contestó: “¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?” (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva”.
La mujer le respondió: “Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?” Jesús le contestó: “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”. La mujer le dijo: “Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla”. [Él le dijo: “Ve a llamar a tu marido y vuelve”. La mujer le contestó: “No tengo marido’’. Jesús le dijo: “Tienes razón en decir: ‘No tengo marido’. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad”.
La mujer le dijo:] “Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén”. Jesús le dijo: “Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”. La mujer le dijo: “Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo”. Jesús le dijo: “Soy yo, el que habla contigo”. [En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: ‘¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?’ Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: “Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Mesías?” Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.
Mientras tanto, sus discípulos le insistían: “Maestro, come”. Él les dijo: “Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen”. Los discípulos comentaban entre sí: “¿Le habrá traído alguien de comer?” Jesús les dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. ¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna. De este modo se alegran por igual el sembrador y el segador. Aquí se cumple el dicho: ‘Uno es el que siembra y otro el que cosecha’. Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto”.
Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: ‘Me dijo todo lo que he hecho’. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: “Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el salvador del mundo”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, el hermano de éste, y los hizo subir a solas con él a un monte elevado. Ahí se transfiguró en su presencia: su rostro se puso resplandeciente como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. De pronto aparecieron ante ellos Moisés y Elías, conversando con Jesús.
Entonces Pedro le dijo a Jesús: « “Señor, ¡qué bueno sería quedarnos aquí! » Si quieres, haremos aquí tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”.
Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía: “Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo”. Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de un gran temor. Jesús se acercó a ellos, los tocó y les dijo: “Levántense y no teman”. Alzando entonces los ojos, ya no vieron a nadie más que a Jesús.
Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: “No le cuenten a nadie lo que han visto, hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Entre otros artículos aparece una sección de “Liturgia” del Pbro. Lic. Víctor Sánchez Espinoza y otra “Evangelio” del Pbro. Eugenio Lira Rugarcía. Aumenta sus páginas a 40 y cambia su formato. En la revista de septiembre de 1996, nuestro director nos habla de los objetivos de la revista: en primer lugar la comunicación desde la Santísima Trinidad, un espacio donde podamos expresar y penetrar en las conciencias de nuestra ciudad.
Como responsable de la edición se agrega a Ana Ma. Fernández San Martín, en la redacción Lourdes Rodríguez Chalini, Ma. Del Rayo Chávez Angulo, Yolanda Oliver López, Lourdes Juárez Rodríguez y Elsa Sarabia Bravo. En el formato Mauricio González Lozada y la distribución la toman como responsables Laura Lozada de González y Tita García de Velázquez. Formato y Diseño están a cargo del Centro de publicaciones Koinonía, Arquidiócesis de Puebla; el diseño de la portada se encomienda al Centro de Tecnología Educativa de la UPAEP.
Encontramos colaboraciones de Fray Alejandro Vallarta C.O.C.D. y de Fray Antonio Peinador, O.P. describiendo el templo de Santo Domingo.
El diseño de la portada lo asume Evangelio y Cultura. En este tiempo encontramos al Pbro. Humberto Vargas Rivera con la sección “Inculturación”.
Rebeca Arenas en la sección “El Espíritu Santo y la Confirmación”, “Sonidos y Silencios de Dios “del Dr. José Antonio Araiza Leyva, “Vida interior “de Fray J. Enrique Vega. OCD
Encontramos nuevas secciones: Películas Recomendadas, Pulsos de mi barrio de Santa Rosa, de la señora. Silvia Pérez… de la Dra. Ana Ma. Fernández San Martín; Hermana Tierra.
Dedicado a la celebración del año del Santo Jubileo, Congreso Ecuménico; Historia y significado de los Congresos Eucarísticos Internacionales del P. Félix Medina Herrera. Hay cambios en los responsables de la redacción: Lourdes Juárez Rodríguez, Arq. Eduardo Funes y Rocío de Ceballos Olmedo.
Se inicia una nueva sección: Diálogos de frontera de la Sra. Irma Benítez de Solís, quien asume al mismo tiempo la responsabilidad de la redacción junto con Rosalía Álvarez Rodríguez. El formato cambia: lo asumen Francisco Paulo Quiroz Serrano, María Itzel López Martínez y Ma. Auxiliadora Zamorano Carreón.
En Febrero inicia la sección Puebla, patrimonio de la Humanidad del Arq. Eduardo Merlo Juárez y entra como responsable de la Edición de la revista la Sra. Martha Rosas, quien además comienza a escribir algunos artículos para la misma. En este año cambia el escritor de la sección de Liturgia por el Pbro. Lic. Hugo Pérez Castro. Rosita Muro comienza a escribir para la revista la sección “erase que era...”, cuentos. Bety Torre de Roble la sección Cristianos en Fiesta (comentarios bíblicos dominicales. Por los caminos del Espíritu de Rebeca Arenas y Correo Vaticano del Padre Rafael Hernández.
Ma. Teresa Martínez Múgica y Rosa María Muro, inician la sección Galerías Bíblicas. Otras secciones nuevas son: de Médicos católicos; Buzón Litúrgico a cargo del P. Félix González Díaz, Literatura Rabínica del P. Humberto Vargas Rivera QEPD, Raymundo Jaimes con Santa Rosa mi barrio, Comisión Diocesana de Pastoral Social de Ma. Eugenia Sánchez Díaz de R, las Bienaventuranzas con Guillermo Peña Escalante y del Pbro. Leonardo Gómez Vélez Don Juan de Palafox.
Ma. Teresa Martínez M inicia la sección “Para leer los libros sagrados”, “Grafoscopia” de la Lic. Ma. De la Paz Corona Vega; “Año de la Eucaristía” del Pbro. Lic. Felipe de Jesús León;” Ecos del Bautista” del Pbro. José Luis Bautista. A finales de año se inicia otra sección “Pulsos del corazón” de Sofía Leticia Galicia QEPD. La revista cumple 10 años (foto).
Continúa la revista con las mismas secciones. En la redacción y diseño colabora el Padre Rafael Hernández.
Los seminaristas Cristopher Cortés Pliego y Francisco Aguilar Martínez se encargan de la sección cristianos en Fiesta (comentario de las lecturas dominicales)
Tenemos una nueva sección “Tarareando los Salmos” de Beatriz Torre de Robles, quien durante 15 meses nos hace el comentario sobre un Salmo. El Colegio de Médicos nos presenta artículos de actualidad. A partir de Octubre Teresita Martínez inicia la sección “El magisterio de la Iglesia”; también a partir de este mes Ruth Fuenlabrada de Prieto inicia otra sección donde explica el Evangelio de San Juan. Esta presentación la hizo hasta abril de 2009. A partir de este año el responsable de la revista fue El P. Rafael Hernández, quien además se hizo cargo del diseño.
La sección Editorial del P. Rogelio Montenegro siempre ha sido sobre temas diversos y de actualidad: Este año se celebró el Año Jubilar de San Pablo. Inicia Beatriz Torre de Roble la sección “Perfectos en Jesucristo” cartas de san Pablo, como celebración del año dedicado a él.
Nombramiento de Mons. Víctor Sánchez Espinosa (Biografía en la contraportada de la revista de marzo, No. 149), como VIII Arzobispo de Puebla. Es convocado en marzo el año sacerdotal, que comprende de 19 de junio de 2009 al 19 de junio del 2010.
Es declarado “Año sacerdotal “ por S:S.Benedicto XVI para redescubrir que el sacerdocio de Cristo es único y que Él lo participa de una forma generosa a quienes lo reciben en el Bautismo y en el Orden Ministerial, esta sección conducida por el diácono Cristopher Cortés. Irma Ixtlaccihuatl, en otra sección, nos narra mes con mes sus impresiones de su viaje a Tierra Santa. (2008-2010). En el editorial del mes de febrero, Mons. Rogelio nos habla sobre la Catedral de Puebla. El Padre José Luis Bautista nos habla sobre temas de la Revolución mexicana.
El P. Montenegro nos presenta una serie de artículos sobre Don Juan de Palafox y Mendoza, por su beatificación; J. Guillermo Peña Escalante presenta; Reflexiones, sobre cada frase del Padre Nuestro. En este año encontramos artículos publicados sobre la Beatificación de Juan Pablo II, del nombramiento en mayo de” Monseñor” al P. Rogelio Montenegro, 40 años de sacerdocio, reseña de la XXVI Jornada mundial de la juventud realizada en España. En septiembre de este año inicia la sección; “Las ciudades del antiguo Testamento” de Ma. Teresa Martínez M. Se hace responsable de la edición Ma. Del Carmen Lozano y del Diseño interior Ma. Del Carmen Domínguez L.
A partir del mes de octubre se inicia la celebración del Año de la Fe, un año que está dedicado a promover en cada católico el papel fundamental y vivencial de esta virtud teologal, que recibimos en el Bautismo, pero que no ha sido desarrollada, por lo cual, invita el Papa a prepararse y reflexionar para asumir y vivenciar este don. Todo este tratado aparece en una sección nueva: “La Iglesia somos todos “del Pbro. Cristopher Cortés Pliego. Tenemos otra nueva sección “Ciencia y Religión en diálogo “de Raymundo Jaimes B. Se publica un artículo sobre la visita a México de nuestro Sumo Pontífice Benedicto XVI. A fines del año Mons. Rogelio empieza una serie de artículos sobre las verdades de nuestra fe: “El Credo”
2013 Continúan los artículos de Mons. Rogelio sobre ”El Credo”, artículo del P. José Luis Bautista sobre el Conclave y después elección del nuevo papa Francisco en marzo de este año, Rebeca Arenas nos presenta artículos de reflexiones sobre los lugares visitados durante su viaje a Tierra Santa.
Se inician otras secciones; una sobre “liturgia” de Leoncio Avendaño Martínez, otra “Ventana abierta” del Lic. Jorge Navarro, con artículos de actualidad, Adriana Lilia Sánchez Peregrina con temas de Espiritualidad; como siempre los comentarios a los evangelios del domingo por Martha Carrera de Andraca y el artículo de Correo vaticano que mes a mes nos presenta Mercedes García Leal, sobre algún tema del Papa tratado en ese mes. Durante varios años escribió para la revista “la Iglesia siempre es noticia” Sofía Leticia Galicia a quien Dios llamó este año a su Reino y continuó en la sección el seminarista Miguel Romero Camarillo.
Año de la vida consagrada.- Beatriz Torre de Robles con la sección “Un Tesoro oculto” nos trata temas espirituales, “Templos conventuales poblanos, van a ser una serie de artículos sobre edificaciones conventuales de frailes y monjas en Puebla; Guillermo Peña Escalante nos hace mes a mes una reflexión de los mandamientos.
Año de la Misericordia, el papa Francisco visita México, en septiembre, cambia la sección de conventos a Templos poblanos, a cargo de Cristina Rosas López, en octubre se inicia una sección titulada fiestas de la Virgen María, en la que alumnas del curso de Mariología mes a mes nos van a presentar una advocación de la Virgen. El Padre José Luis Bautista, siempre nos presenta temas de actualidad de historia.
El pasado 5 de Julio se llevó a cabo, el recibimiento de la Visita Pastoral; y dio inicio el Decanato Palafox y Mendoza, el cual se celebra del 5 al 12 de Julio.
Julio de 2019
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El pasado 29 de junio se llevó a cabo, la celebración de San Pedro y San Pablo, en el cual se realizaron actividades, como lo fue la proyección de la película sobre San Pedro y San Pablo; además de ponencias y celebraciones Eucarísticas.
Junio de 2019
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Festejo del 48 aniversario sacerdotal de Monseñor Rogelio Montenegro.
Mayo de 2019
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El pasado mes de mayo se llevaron acabo en la casa de oración San Ramon, los ejercicios espirituales del 3er nivel.
Del 17 al 19 de Mayo de 2019
Saber másTienes dudas o preguntas llámanos o escríbenos.
Aquí ya encontramos algún artículo de Beatriz Torre de Robles, de Martha Carrera de Andraca la Historia de los Concilios; artículos de Carlos García Teruel y de Ma. Del Carmen Nava Hernández; aparece la sección de Videoteca a cargo de Sandra García de Montes, Ruth Fuenlabrada, y otros escritores también participan.